La importancia de un buen líder

Desde los inicios ha existido la figura del líder. El líder es aquella persona que encabeza y dirige un grupo. Dentro del ámbito laboral, la figura del líder es muy importante ya que a veces dependerá de éste que las tareas salgan mejor o peor.

En los primeros años de la industrialización, la figura del líder era más conocida como el jefe. El jefe era aquella persona que dirigía a un grupo de personas pero de forma autoritaria. Estaba designado para que se cumplieran una serie de objetivos y hacía que sus subordinados los cumplieran, pero sin tener en cuenta el componente emocional de las personas que estaban por debajo de él. El “jefe” se sentía superior a ellos, además de imponer el trabajo para llegar a los objetivos.

Durante muchos años (y por desgracia todavía hoy en día) en algunos trabajos sigue existiendo esta figura “arcaica” de una persona que se siente superior a los demás por el trabajo que desempeña. Además si gestiona un grupo de personas la tarea se complica, ya que el jefe le gusta tener el poder, creer que sabe más que los demás e imponer su criterio sobre el del resto. Todo esto hace que el equipo no progrese y no se rinda tanto en el trabajo.

Hoy en día las empresas buscan más líderes, personas que se ganen el respeto del equipo y lo sepan dirigir a través del conocimiento y consenso para llegar a las metas. De esta forma, el trabajo sale mejor, se llega antes a los objetivos y el trabajo aporta valor. El líder es la persona que motiva al equipo, se gana su confianza, entiende los errores y los reorienta hacia soluciones. 

Cuando en una empresa hay un buen líder, los trabajadores se sienten a gusto, trabajan mejor y miran por el bien de la empresa y del equipo, porque quieren quedar bien y ser bien vistos por parte del líder. En cambio, en las que está la figura del jefe, los trabajadores no están bien, trabajan solo lo justo y necesario y no se implican con la empresa ni con el equipo, ya que están crispados y les da igual si la empresa progresa o no.

Tal como hemos señalado en anteriores ocasiones la felicidad del trabajador está directamente relacionada con su producción en el trabajo (más información sobre este tema en el post de Trabajadores felices, empresas felices). Un buen líder tiene en cuenta este factor, el emocional, del trabajador, por ello buscará la felicidad de éste para que los resultados sean positivos. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *